Archivo del sitio

Los mercados o el hombre del saco

Tras más de ocho horas de reunión, los socios del euro y seis países más anuncian la creación de un nuevo texto legal con la disciplina económica que pedía Alemania. La eurozona prestará con otros socios europeos 200.000 millones al FMI para rescates.

Los 17 países de la moneda única y seis de sus aliados acuerdan un nuevo pacto fiscal, con reglas más estrictas para el déficit público y sanciones más severas a los incumplidores.

Instead, eurozone members and others will adopt an accord with penalties for breaking deficit rules. It will be backed by a treaty between governments, not an EU treaty.

Die Kanzlerin hat sich zwar mit ihren Kernforderungen nach einer Schuldenbremse, strengerer Budgetkontrolle und schärferen Sanktionen gegen Defizitsünder durchgesetzt.

No temamos al hombre del saco, quedó convertido en un pobre con traje raido, saco lleno de agujeros y sin fuerza para asustar a los niños malos. La crisis le dejó en la cuneta como a tantos otros, deberíamos temer a su sustitutos,  “mérkeles”, “sarkoszies”, “obamas” y nuestros más patrios “zapateros” y “rajois”, cabezas visibles y ejecutores sin escrúpulos de las directrices que las grandes fortunas, los inmateriales mercados les dictan. No importan que sean nuestros empleados, que nosotros les paguemos e incluso, con mayor o menor acierto, les “elijamos”. Pasamos de pensar que todo giraba en torno al hombre, hasta la galaxia más lejana, a saber y aceptar que todo gira en torno al dinero, al capital, al poder especulador.

Nunca ha habido tanta deshumanización, pasamos de creer que cada vez seríamos más felices, que nuestras vidas serían más fáciles, a encontrarnos en una caida en barrena que no nos llevará evidentemente a épocas negras de vasallaje y esclavitud, ya eso es imposible, pero poco a poco seremos más pobres, estaremos menos protegidos, nos volveremos más vulnerables. No obstante,  quien estuvo tan cerca de tener todo lo esencial al alcance de su mano quizá no deje que se le arrebate tan fácilmente. Los pueblos que por desgracia tienen como objetivo sobrevivir será difícil que hagan una revolución, están muertos antes de que sus habitantes nazcan, no tiene fuerzas ni para protestar, quizá sólo puedan huir hacia ninugna parte, pero quizá los gordos y casi malcriados pueblos desarrollados reaccionen ante lo que está pasando y digan basta, quizá de alguna manera se consiga abrir los ojos y luchar por cambiar la tendencia. Quizá si nos movemos no sigan apretándonos, no sigan dando una vuelta más de tuerca, soñando en ese sentido a lo mejor ese día también conseguimos en ese impulso dar a los que no tienen ni futuro alguna esperanza de cambio.

No hay hombre del saco como lo conocíamos, pero ahora el hombre del saco es más global, más fiero y más cruel.. quizá nosotros mismos somos o hemos sido parte de ese hombre del saco…

Y siguiendo con Vetusta Morla,

Puede ser que mañana esconda mi voz, por hacerlo a mi manera.
¡hay tanto idiota ahí fuera!
Puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera.
¡sálvese quien pueda!

Plan de choque anticrisis del gobierno de España

El presidente del gobierno compareció ayer en el Congreso de los Diputados para anunciar un plan de austeridad y de recortes del gasto público cuyas medidas más relevantes son la reducción en un 5% del sueldo de media para los empleados públicos en 2010, su congelación en 2011, la eliminación del cheque-bebé a partir del 1 de enero del año que viene, la no revalorización de las pensiones, excepto las no contributivas y las mínimas y evitar la jubilación parcial a los menores de 61 años eliminando la disposición transitoria que aún permitía en determinados casos que los menores de 61 y mayores de 60 pudieran acceder a la jubilación parcial. Así mismo, hay planteados recortes en inversiones y ajustes en ministerios, mejoras en gasto farmacéutico, suprimir la retroactividad en la moribunda ley de dependencia….

Todo con el objetivo de recortar el gasto en 5.000 millones este año y en 10.000 millones el año que viene y reducir el déficit público un 1,5% y un 2% en 2010 y 2011, respectivamente.

El Gobierno ha anunciado este Plan de Ajuste siguiendo las indicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), los dictados de la UE y por supuesto las indicaciones de Obama, Merkel y compañía,  al igual que hizo el gobierno de Grecia hace unas semanas.

Estas nuevas medidas reducen sustancialmente el gasto social, inciden en reducir dicho gasto en vez de intentar aumentar los ingresos, cargan sobre la espalda de los trabajadores y pensionistas el enorme peso económico de la crisis que han provocado los grandes banqueros y empresarios, quienes no han sufrido ningún recorte económico ni en derechos desde que comenzó la crisis. Sobre esos temas ya escribí en las entradas “El 12 del 12 a las 12”, o “Reforma de la Seguridad Social”

Yo no dudo que ante una crisis de la importancia y de la incidencia sin precedentes de ésta haya que tomar medidas, sobre eso también escribí en páginas anteriores. Pero lo que es realmente demencial es que siempre paguemos las crisis los mismos, los de siempre, los de abajo, es decir los pensionistas, los parados, los trabajadores y trabajadoras en general, los trabajadores públicos, precisamente todos aquellos que no han generado esta crisis. Tengo claro que estas medidas son malas para los que tienen las rentas más bajas, son impopulares, pero también sé que si la derecha gobernase, (bueno eso es un eufemismo, la derecha siempre gobierna), si un partido de más a la derecha, de corte económico liberal, gobernase las medidas serían mucho más duras para los más débiles.

No entiendo varias cosas, por qué recortamos gasto en vez de incrementar la presión fiscal sobre las rentas más altas con el fin de seguir protegiendo a los más débiles y de crear empleo público. Menos inversión es menos empleo y menos sueldo  significa menos consumo. No entiendo por qué no se toman medidas recaudatorias para los colectivos que pueden hacerlas y si eso no es suficiente nos abrochamos el cinturón el resto.

Antes de las medidas planteadas creo que deberían haber tomado otras menos populares para los que ostentan el poder pero más solidarias para el resto de la población, a saber:

  • Gravar impositivamente las rentas en función de la riqueza, es decir quién más tiene más pague de forma exponencial. Sobretodo a las grandes fortunas. Volver del 43% máximo actual al 56% de hace años.
  • Gravar con un impuesto más alto el beneficio que obtienen los grandes patrimonios a través de las SICAV, instrumentos de inversión que sólo tributan con un 1%.
  • Gravar las transacciones empresariales y financieras,  nacionales e internacionales, crear una especie de tasa Tobin. Elevar la fiscalidad a las empresas con más beneficios.
  • Hacer un fondo con el exceso de beneficio de las entidades bancarias y/o financieras para que sea utilizado como ayuda en caso de crisis de alguna entidad, evitando emplear fondos públicos.
  • Reordenación, regulación y mayor control de las entidades financieras, sometiéndolas a mayores controles por parte del estado.
  • Volver a activar el impuesto de patrimonio, o llamarlo impuesto sobre la riqueza, para las rentas más altas.
  • Mayor persecución de la economía sumergida y del fraude fiscal.
  • Retirar el incremento de IVA propuesto y aumentarlo sólo en los artículos de lujo una cantidad mayor.

Una vez tomadas ese tipo de medidas, ya podíamos plantearnos otras del calado de las que ha propuesto el gobierno.

Por otro lado el verdadero problema son esos 4 millones de parados, crear empleo para reducir de manera drástica esa cifra es hoy en día casi una utopía. No hay tejido productivo, no podemos volver otra vez a la especulación y el ladrillo. Sin trabajo no hay consumo, en las arcas del estado no entran los suficientes ingresos y eso ocasiona un déficit mayor. Buscar soluciones en temas de políticas industriales, acuerdos con las grandes multinacionales o fomentar el desarrollo de I+D+d son fundamentales para reducir las cifras de parados. En ese sentido esperemos que no se les ocurra meter mano en los derechos de los trabajadores y trabajadoras, que sólo originarían más precariedad, desconfianza y menos consumo,  pero no crearían más riqueza.

Evidentemente no hay que ser un premio Nóbel para saber que la salida de la crisis es complicada, muy complicada, que en cierto punto pasa por dar una imagen de país moderno y que sabe atajar los problemas, crear confianza en los mercados y que atraiga inversiones. Pero la margen de lo que les gustaría a los empresarios y grandes fortunas, no pasa por recortes en gastos sociales, si no más bien por mantener las protecciones a los más desfavorecido y controlar el déficit aumentando los ingresos gravando a quienes pueden afrontarlos. El estado se ha endeudado entre otras cosas por hipotecar sus arcas con ayudas a los que originaron la crisis. Ahora no nos acordamos de quienes fueron los causantes y ellos mismos exigen medidas que serán soportadas por los que se han visto envueltos en el problema, por los que han perdido su puesto de trabajo o por los que ven como su mundo, su sistema de protección social, se ve amenazado.