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40 años de vergüenza

Hay fechas para conmemorar y fechas para olvidar. Hoy 27 de Febrero de 2016 es una fecha para conmemorar la fuerza de un pueblo sin tierra, la lucha por sus derechos y por su dignidad. No creo en banderas, no creo en tierras propias, no creo en algunas de las cosas por las que perviven obstinados los saharauis anhelando la vuelta a su tierra natal para algunos pocos (evidentemente después de tanto tiempo cada vez menos) y la tierra de sus ancestros para cada vez más de ellos; pero creo en la dignidad, en el orgullo, en la lucha de los pequeños, de los débiles, de los explotados, en su lucha por sus convicciones en definitiva.

También es una fecha para olvidar, olvidar la vergüenza de dejar a compatriotas a merced del desierto, de la intemperie, de la incertidumbre, de la mano de una sociedad para la que trabajaron, de la que eran parte.

Hoy es una fecha para no dejar escapar la oportunidad de hacer visibles a los invisibles, recordar que miles de personas viven en un desierto inhóspito, sin futuro cierto, soportando temperaturas extremas, sin nada que hacer salvo esperar. Esperar el referendo que no llega, esperar volver a pisar el suelo en el que nacieron o en el suelo del que tanto les han hablado sus mayores, esperar día sí y día también que no se acabe la ayuda internacional que les permite comer, beber; subsistir. Bien es cierto que seguro preferirían mantenerse a ser mantenidos.

Pero hoy sobretodo es una fecha para reclamar, para exigir que se acabe con una injusticia, con una herida que lleva tanto tiempo abierta. Y en esa reclamación hay que aprovechar para hacerla extensiva a todos los campos de refugiados que por distintos motivos han ido apareciendo en todos estos años. Refugiados que son noticias en los medios de comunicación un tiempo pero que finalmente son relegados al ostracismo más cruel, son los invisibles, son los que cuando rara vez vuelven a ser noticia nos estropean la comida o la cena aunque de manera muy temporal. No por no verlos dejan de existir, mirar  a otro lado no es opción.

Para recordar una entrada antigua del blog: Sáhara Occidental

 

ventana-smara

Desde esa ventana vimos su tristeza y comprendimos sus anhelos.  Desde el interior de esa ventana disfrutamos de su compañía y su concepción de la vida. Nunca se vio una tristeza tan inexplicablemente encarnada en una sempiterna sonrisa.

Kakuma Rocks

Kakuma Rocks es un vídeo rodado en el campo de refugiados de Kakuma en Kenia. El video, mediante ritmos africanos y hip hop interpretados por artistas locales, es un canto a la paz. Fue grabado por la organización FilmAid en colaboración con un testigo excepcional de la situación de los niños en esa zona de conflicto, el exniño soldado y hoy músico y activista Emmanuel Jal. Más de 20 años después de escapar del Ejército de Liberación Popular de Sudán a los 12 sigue luchando desde el otro lado esta vez contra la pobreza y desigualdad.

Como información es interesante conocer dónde se ha rodado el videoclip. El campamento de Kakuma se creo en 1992 con refugiados de la guerra civil de Sudán de 1983. Tras escapar de la guerra a Etiopía y después de unos años en campos de refugiados en dicho país tuvieron que trasladarse de nuevo a través de Sudán. El nuevo destino fue el norte de Kenia al lado del lago Turkana en un lugar árido y desértico. Se asentaron en un lugar llamado Kakuma, que en swahili significa “ninguna parte”. El campamento de Kakuma, tras los conflictos posteriores en  esa zona, muchos de ellos debidos a la herencia recibida tras la 2ª Guerra Mundial y las artificiales fronteras creadas por los países ganadores y, quizá la razón más importante, los intereses económicos que las grandes compañías internacionales tenían en la zona (recursos naturales);  se ha convertido en un hogar multinacional para refugiados de Sudán, Eritrea, la República Democrática del Congo, Etiopía, Burundi, Uganda y Rwanda.

Kakuma es el segundo campo de refugiados más grande de Kenia con una población estimada en más de 160.000 personas. La vida en el campamento depende de las ayudas humanitarias de la comuidad internacional. Entre las organizaciones internacionales que trabajan en la zona se encuentra ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados). Desde esa organización me ha llegado noticia del vídeo que titula la entrada. Aprovechando dicha circunstancia y además que hoy, 10 de Diciembre, se celebra “El Día de los Derechos Humanos“, me gustaría publicitar la organización y la posibilidad de colaborar económicamente con ella. Para hacerse socio de ACNUR se puede realizar mediante el siguiente formulario seguro.

A continuación podéis ver el vídeo y el “cómo se hizo”.

 

Recuerdos y esperanzas

Hoy he hablado con una AMIGA, lo escribo con mayúsculas porque si no lo hago así no cabría todo lo que la aprecio y quiero, a pesar de la distancia, no sólo física si no temporal, desde que caminamos juntos en el añorado desierto del Sáhara en el año 2004, desde que compartimos espacio y experiencias en los campamentos de refugiados saharauis, ha estado a mi lado al igual que nuestras otras dos acompañantes. Se puede estar al lado de alguien sin tener contacto, a veces la vida une tanto que ni la vida misma, caprichosa, puede separar.

En tiempos revueltos nos agarramos a lo bueno y a las cosas que nos han llenado el corazón de felicidad, de esperanza y de ganas de vivir. En esos mismos tiempos nos cuesta trabajo olvidarnos de la maldad, de las traiciones, o simplemente de todo aquello que te hace dudar de que tu vida sea especial, de que tu vida vale la pena ser vivida. Ya lo escribí una vez, los malos no pueden adueñarse del guión, los que traicionan deben ser apartados y no pueden, ni deben conseguir que dudemos de nuestros principios, que dudemos de lo que somos y de que merecemos aprovechar lo que nos llega. Debemos tener una visión más global y ver  la realidad, que los que sufren son otros, que nosotros sólo pasamos por momentos complicados. Muchas veces no podemos ayudar a las personas que nos rodean y se merecen ser felices, todos nos merecemos ser dichosos, pero algunos hacen más méritos que otros, lo malo es que al final vemos con dolor que los que menos méritos hacen más felices son, y a los que queremos y deseamos lo mejor sufren y con ellos nosotros también lo hacemos. Cuántas veces nos hemos sentido como si hubiéramos sufrido un grave accidente de automóvil y el que lo ha provocado no sólo huye de la escena del siniestro, si no que además viaja tan feliz a su destino, a su fiesta, indemne, riendo y disfrutando, sin volver la vista atrás, sin remordimientos.

En este contexto de recuerdos, de reencuentros, de buscar las ganas de vivir que se escapan entre los dedos como la misma arena del desierto, he recuperado una carta que envié a mis acompañantes del viaje a los campamentos de refugiados en Argelia (entonces nos denominamos parvulariamente el dream team). Quizá no sea muy púdico reproducirla, es algo muy personal, algo muy sentido, pero me gustaría que para alguien a quien quiero sirva de punto de apoyo para seguir hacia delante, mirar para arriba y desafiar cualquier contratiempo pisando fuerte, tan fuerte como a veces el cariño nos une, como la bondad y la fuerza de la virtud nos ha de ayudar a mantenernos en pie, vivos y con la ilusión siempre renovada de que vale la pena luchar y sentir.

Esa experiencia fue única, tan única que me da miedo intentar reproducirla con otro viaje, sé que en esas “aventuras” se recibe mucho más de lo que se da, ahora tampoco puedo aportar mucho, quizá en un futuro próximo pueda ayudar la enésima parte de lo que me ayudaron entonces. La carta fue redactada unas pocas horas nada más volver del viaje a los campamentos, así que todo lo vivido estaba aún a flor de piel, todo aún era sentido, más que recordado, todo supongo que también fue magnificado, pero en el fondo todo fue real y desde ese día ninguno fuimos iguales, ni mejores ni peores, pero seguro que nos dejó una huella que aún perdura como una cicatriz de las que a uno le da gusto aún mirar.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches…. da lo mismo en qué momento del día hayáis leído este mensaje puesto que, seguro, en cualquiera de esos instantes habéis cerrado los ojos, ya no secos y terrosos por la arena que pisamos, si no húmedos y limpios por los recuerdos que almacenamos. El Sábado nos pareció que dejábamos atrás a una familia (nuestra familia), aunque nueva para la mayoría, es evidente que ya nos dimos cuenta entonces, y lo hemos verificado en estás pocas horas de nuestra cotidianeidad, perenne para todos.

Dije “nos pareció” porque el corazón los arrancó de ese pedazo de tierra cruel, dura, seca e injusta  y se vinieron, polizontes consentidos, en nuestras cabezas. Hubo un trueque de vidas, de sentimientos, que bajo las lágrimas, suyas y nuestras, que se unieron en el seco pedregal convirtieron dos mundos en uno, una parte de nosotros se quedó allí, no pienso que fuese como condena si no como libre, franca y responsable decisión para que parte de ellos se vinieran con nosotros, para que OLVIDO sea una palabra sin  sentido en una relación tan corta como intensa.

No quiero, no pienso, analizar que ha pasado en estos días, no me importa. Sí quiero agradeceros haberme permitido compartir con vosotras esta última semana. No sé si nuestro equipaje es lo suficientemente rico para poder agradecerles a ellos, no sólo los momentos que nos han regalado si no, más allá, su propia existencia,
su esperanza y su capacidad para poder mostrarnos sus sonrisas, en muchos casos tan roídas y ajadas por la precariedad como brillantes y hermosas por su significado.

Con nosotros siguen, están detrás de nuestra silla en el trabajo, en nuestra casa, en nuestras vidas todos los que han ido aferrándose nuestro corazón, desde la pequeña Lamira hasta el “gran elefante”  Mahamud con la siempre silenciosa, pero omnipresente, Enhebuha;  Lima, Monina, nuestro Neo Abdu, Yahil; el trío calavera: Hamma,  Bahia y el “tranquilo” Elhas, Enhebuha pequeña y todos los que  pasaron y nos regalaron un instante de su tiempo, puede que no  sepamos escribir bien sus nombres pero no olvidamos sus caras. No me olvidé de Lamira, no sólo por ser nexo de unión entre ellos y Eva, y  por ende, por ser nexo de unión entre ellos y nosotros, si no por ser fiel reflejo de quienes son, de como son y de como pueden penetrar en el corazón de la persona que tienen delante, de como dan lo que no tienen, miento, dan lo que son que es más importante que lo que poseen.

Me apetecía escribir y leer lo que escribo, me apetecía que el primer correo que os mandase, inmediatamente después de nuestro  viaje sin retorno, no fuese simplemente un chiste o cualquier otra chorrada de las muchas que os mandaré. El dream team comenzó siendo un equipo en el que creímos, el mejor equipo que podíamos formar, el “equipo soñado”; pero al final el verdadero significado de dream team me gustaría tomarlo, no como el “equipo soñado” si no el “equipo de los sueños” dreams team, creo que hemos sido afortunados  en participar de este sueño de viaje y espero que nuestros más profundos sueños, nuestros más íntimos anhelos y deseos se cumplan al igual que tuvimos la fortuna de encontrar en la lejanía de uno de los territorios más inhóspitos de la tierra (La Hamada) más razones para seguir creyendo, para seguir luchando, para seguir amando, y, por supuesto, más importante, que su lucha no sea estéril y su SUEÑO, que ahora también es nuestro, se cumpla.

EN SU MEMORIA EN NUESTRA MEMORIA

SALUD Y REPÚBLICA

Sáhara Occidental

Al hilo de la entrada anterior sobre Haminetu Haidar quiero hacer una introducción al conflicto saharaui, la historia del Sáhara Occidental  y su situación actual, para conocer un poco los orígenes de las reivindicaciones de Haidar.

HISTORIA

Hasta mediados del siglo XIX, la tierra saharaui, exceptuando esporádicos y fracasados intentos de ocupación, está totalmente libre de la ocupación extranjera. Anteriormente había habido intentos de colonización sobretodo por parte española, pero sin adentrarse en su territorio. Las relaciones con España se limitaron en su mayoría a cuestiones sobre pesca, el interés español en el territorio estaba principalmente determinado por su deseo de proteger el archipiélago canario, a pesar de las relaciones amistosas y de comercio entre los saharauis y los canarios desde el siglo XV.

En 1886 se inician las negociaciones para definir las fronteras entre las zonas francesa y española, y los saharauis inician sus hostilidades contra la ocupación colonial, y así atacan al primer puesto español, en marzo de 1884, logrando ocuparlo y más tarde destruirlo. Finalmente los Tratados de 1900,1902,1904 y 1912 con el gobierno francés van reduciendo el territorio sahariano hasta quedar en los límites actuales, el cual se declaró provincia española en 1958.

Colonización y descolonización española

Las fronteras que delimitan el territorio de Sáhara Occidental se definieron en los acuerdos que Francia y España llevaron a cabo entre 1900 y 1912, cuando Francia era el principal colonizador en el norte de África. Pero debido a la resistencia de los saharauis, el control del Sáhara Occidental por parte de los españoles no se hizo efectivo hasta mucho más tarde.

En 1934, los notables de las tribus saharauis firman su sometimiento amistoso a los españoles, que empiezan desde entonces a denominara a la zona como “Sahara Español”. La ocupación efectiva de todo el territorio del Sáhara por la administración española será en 1936, aunque España lleva ya 50 años en la región.

España ingresa en las Naciones Unidas en 1955, por lo que debe someterse a los principios del organismo en materia de descolonización. Durante la década de los años 50 y 60, unos setenta países asiáticos y africanos consiguieron su independencia. Pero la actitud española fue la de intentar ganar tiempo para eludirlo. Los saharauis, que habían ayudado a los marroquíes, mauritanos y argelinos en sus procesos de liberación contra Francia, pidieron apoyo en su lucha de liberación contra la continuación de dominio español. Pero, como resultado, los marroquiés se negaron a prestar su ayuda al pueblo saharaui y, sin embargo, obtuvieron como regalo de España la provincia de Tarfaya, al sur de la frontera marroquí, que estuvo hasta entonces bajo dominación española y habitada por saharauis.

En 1963 el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas incluía el Sahara Occidental en la relación preliminar de regiones del mundo a las que se debía aplicar la Declaración sobre concesión de independencia a países y territorios coloniales. En 1965 la ONU proclamó el derecho a la autodeterminación del Pueblo Saharaui y instó a España a que agilizara su descolonización. Años antes, el rey de Marruecos había manifestado su intención de anexionarse los territorios del Sahara occidental. Había vuelto a aparecer la idea del Gran Imperio soñado por Marruecos. También Mauritania, al ver la situación, se apresuró a pedir parte del territorio del Sahara.

Independencia y ocupación

A principios de los años 70 y ante la presión internacional, España decidió convocar un referéndum de autodeterminación y empezó a elaborar el censo de población de Sáhara Occidental. Se fijó como fecha para el referéndum 1975 y fue a partir de ese momento cuando comenzaron las presiones de Marruecos y de las demás potencias coloniales para hacer más lento el proceso.

Los saharauis comenzaron a manifestarse a favor de su independencia y se llegó a confrontaciones armadas con los españoles, que acabaron disolviendo el movimiento de liberación. En 1973 se forma el Congreso Constitutivo del Frente por la Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro, conocido como Frente Polisario y liderado por El Uali Mustafa Sayed.

El 12 de mayo de 1975, una Comisión de la ONU viaja al territorio saharaui para comprobar que “el Polisario es la única fuerza política dominante en el territorio y que la inmensa mayoría del pueblo desea la independencia”. Pero durante el mismo año, y en medio del proceso de la transición democrática iniciada en España con la muerte de Franco el 20N, el Gobierno español procede a la entrega del territorio de Sáhara Occidental a Mauritania y Marruecos. Comienzan entonces los enfrentamientos armados entre el Ejército de Liberación Popular Saharaui (E.L.P.S) y las Fuerzas Armadas Reales Marroquíes. Marruecos, al mismo tiempo, inicia su “Marcha verde” el 6 noviembre y Mauritania comienza a atacar por el sur. Con esta marcha, Hassan II movilizó a 350.000 hombres y mujeres marroquíes, además de 25.000 soldados, para tomar posesión de Sáhara. La población civil saharaui se ve obligada a huir a la región argelina de Tinduf, en un éxodo que convierte a cientos de miles de saharauis en refugiados. El 14 de noviembre, España entrega el territorio de Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania, a través de la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid.

El Frente Polisario proclama la constitución de la República Árabe Saharaui Democrática el 27 de febrero de 1976, un día después de que las últimas presencias españolas abandonasen la zona. De la noche a la mañana el territorio pasó de manos españolas a manos marroquís y mauritanas. Mauritania firmó su acuerdo de paz con el frente Polisario en 1979, renunciando a sus derechos sobre el territorio saharaui y la OUA y distintos países han venido reconociendo desde entonces a la nueva república. Sin embargo, Marruecos, en lugar de hacer lo mismo, se anexionó la parte a la que Mauritania renunció para reivindicarla también como suya y continuó con la ocupación.

Paz y referéndum

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas creó un plaz de paz en 1991, así como una Comisión especial para el Referéndum en Sáhara Occidental (MINURSO). Esta comisión ha controlado el alto el fuego decretado desde el 6 de septiembre de 1991 y preparado el referéndum para la autodeterminación, programado para 1992. Sin embargo, la exigencia marroquí de incorporar a sus 170.000 candidatos a votantes acabó paralizando la celebración del referéndum.

En 1997, bajo los auspicios de la ONU y el Sr. James Baker como Enviado Especial del

Secretario General de la ONU, se reactiva y completa el Plan de Paz. El 16 de Diciembre de 1997 en España, el Congreso de los Diputados adopta una disposición no de ley por la que se solicita al Gobierno un plan de apoyo al Referéndum del Sahara Occidental. El mismo año, con los Acuerdos de Houston se fija la fecha para la celebración del referéndum, en el 7 de Diciembre de 1998. Pero en el mes de Octubre de 1998 el referéndum es aplazado para Diciembre de 1999.
A finales de 1998, el Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, visita la zona para presentar una serie de medidas que el frente Polisario acepta. El proceso de identificación de votantes ha terminado, la Comisión ha identificado a un total de 147.000 personas, y el 1 de Diciembre del mismo año se comunica a Marruecos y el Polisario los resultados del censo elaborado desde 1994. La Comisión decide no hacer pública la lista de votantes ante la posición de Rabat. En ausencia de la puesta en práctica efectiva de los compromisos de Houston sobre la identificación de 65.000 personas que Marruecos presenta como saharauis, pertenecientes a las tribus contestadas, llevan de nuevo al proceso a una situación de bloqueo. Desde entonces diversas propuestas de paz han hecho que al menos los enfrentamientos entre el Frente Polisario y las fuerzas marroquíes se hallen en tregua. Pero hasta ahora aún no ha habido acuerdo para desbloquear el conflicto y que los saharauis puedan tener derecho a la autodeterminación y recobrar sus territorios

Mientras tanto, la población saharaui que se refugió en Argelia se instaló en cuatro grandes campamentos en la Hamada, uno de los lugares más agrestes y duros del Sáhara. Allí han construído talleres, huertos, hospitales, escuelas etc. y continúan a la espera de la solución positiva del conflicto.

¿QUÉ HA OCURRIDO CON LOS SAHARAUIS DESDE 1975?

Desde su invasión del territorio saharaui el Ejército Marroquí nutría la ilusión de “pacificar” de un solo golpe al Pueblo Saharaui que le fue entregado indefenso por España. Estos cálculos chocaron pronto con la realidad; el Pueblo Saharaui se levantó contra los nuevos colonialistas; una parte del mismo se pasó a las zonas liberadas por el ELPS al verse obligada por la barbarie de las hordas marroquíes a un éxodo masivo. Otra parte, que no tuvo oportunidad o medios para salir de las ciudades cercadas por tanques, alambradas y muros, libra, no obstante, una guerra sin tregua al enemigo.

Territorio ocupado

En territorio ocupado  terror, intimidación, despersonalización, genocidio. ..son los calificativos que definen la política colonial marroquí respecto a la población saharaui en las ciudades ocupadas, contrariamente a la imagen mistificada que pretenden dar los ocupantes ante la prensa y la opinión internacional.

Sin escrúpulos ni distinción de sexo o edad, miles de saharauis fueron liquidados físicamente al tiempo que otros tantos han desaparecido desde 1976 en la oscuridad de las tenebrosas prisiones marroquíes. Existen listas hechas por distintas organizaciones humanitarias de los cientos de detenidos saharauis en las cárceles marroquíes. Cientos de familias están siendo deportadas al interior de Marruecos con el fin de desarraigar a los saharauis de su tierra mientras que los militares y civiles marroquíes ocupan sus lugares. Se trata de una típica política de colonización que pretende diluir a los saharauis en la masa poblacional marroquí.

Al mismo tiempo, un sistema de torturas e intimidaciones está establecido sobre la base del empobrecimiento general de los saharauis a quienes se priva, además, de la enseñanza y la salud. (La Media Luna Roja Saharaui y otros organismos internacionales de carácter humanitario no han cesado de llamar la atención sobre esta situación.)

El fracaso de la política inicial marroquí del hecho consumado hizo que el régimen de Rabat mantenga a los saharauis como rehenes en las ciudades rodeadas y sitiadas por los muros y las fuerzas de ocupación cuyo número supera la cifra que Marruecos propaga.

Esta empresa multifacética del genocidio se complementa con una brutal labor de despersonalización, de combate despiadado a todo símbolo o valor de la identidad saharaui ya sea cultural, moral o político.

La resistencia en las zonas ocupadas, importante sector de la lucha general del Pueblo Saharaui por su libertad y soberanía nacional, fuerza a la admiración teniendo en cuenta que esos miles de hombres y mujeres, niños y ancianos que la llevan a cabo, a pesar de estar desarmados, han constituido una barrera in- franqueable frente a las tentativas expansionistas de “marroquínización”, gracias a su férrea unión, a su solidaridad colectiva y ejemplar, al aferramiento inquebrantable a su patria, su cultura, sus valores nacionales y su rechazo total a la ocupación marroquí.

Campamentos de refugiados

Después de la evacuación del Sáhara 0ccidental por el ejército español en noviembre de 1975 y de la simultánea invasión por los ejércitos marroquí y mauritano, miles de saharauis tuvieron que huir de sus hogares para refugiarse en la hamada de Tinduf.

Los campamentos de refugiados saharauis están situados sobre territorio argelino en una de las zonas más inhóspitas del desierto de Sahara y cercanos a la localidad de Tinduf. Estos se distribuyen en cuatro núcleos de población llamados Wilayas (provincias) y bautizadas con el nombre de las principales ciudades del Sahara Occidental antes del año 1976. Aaiún, Smara ,Dajla y Auserd. A nivel nacional existen 2 hospitales generales, dos escuelas internados (12 de Octubre y 9 de junio) una escuela de mujeres (27 de Febrero) y un complejo avícola-agrícola.

Cada una de estas Wilayas la gobierna el llamado Wali, que dirige el consejo popular provincial, en el que están representados todas las dairas de forma igualitaria y los distintos ministerios. En las Wilayas se concentra un hospital regional, centros de convalecencias, huertos, escuelas primarias, unidades de producción y recepción.
A su vez, cada Wilaya, como demarcación territorial, esta dividida en seis o siete dairas (pueblos). Mantienen el nombre de las localidades más importantes. Al frente de cada daira hay un consejo popular local, compuesto por un presidente (alcalde), un juez, un adjunto y las presidentas de los cinco comités populares (salud, puericultura, justicia, abastecimiento, producción y creatividad artística), a uno de los cuales ha de pertenecer toda mujer saharaui. Finalmente, la daira se subdivide en 4 grandes barrios, numerados del 1 al 4. La misma estructura de los comités populares se proyecta sobre cada barrio.

Sus casas eran haimas, y ahora se mezclan con casas hechas con puñados de arena. El agua, de ínfima calidad, se suministra de pozos mediante camiones cisterna que organizaciones humanitarias hacen llegar desde distintos puntos de Europa, principalmente España.

La guerra, el exilio en el desierto y la economía de subsistencia han perfilado un nuevo orden social, en el que el máximo reflejo es la escolarización de todos los niños y el papel esencial activo que desempeña la mujer. La mujer es quien aprovisiona en la actualidad los dispensarios, hospitales, centros de prevención y hospitales, la mujer integra la mayor parte del personal tiene a su cargo las campañas de vacunación y de prevención. Muchos de los hombres están en el ejercito defendiendo las zonas liberadas.

Niños y niñas de edades entre 7 a 12 años pasan los meses de verano con familias españolas dentro del programa “vacaciones en paz”. Esto les permite huir por un tiempo de las altas temperaturas que se registran en los campamentos, muchas veces cercanas a los 55 grados centígrados, y disfrutar de cosas tan insignificantes para nosotros como darse un baño, comerse un helado o ver una película de dibujos animados.

Siendo huéspedes del Estado Argelino, los saharauis poseen la libre distribución de la tierra y de los recursos hídricos de la zona en la que están instalados. La actividad económica es básicamente colectiva. Cada trabajador o trabajadora ofrece su participación voluntaria durante un período.

En los últimos años se ha ensayado una incipiente economía de mercado basada en los escasos excedentes de productos no básicos mediante la instalación en cada “wilaya” de una pequeña tienda donde puede gastarse el escaso dinero que circula en los campamentos.

Los refugiados saharauis viven en los campamentos gracias a la ayuda internacional (ACNUR, PAM, UE, ONG`s), asociaciones de amigos del pueblo saharaui repartidas por toda la geografía española que recogen alimentos y organizan caravanas que, cruzando España y Argelia, llegan a Tinduf. Naciones Unidas también colaboran, pero han reducido en un 40% la ayuda internacional, por lo que las reservas de alimento en la actualidad en los campamentos no existen. A falta de alimentos frescos para toda la población, la prioridad la tienen los lactantes, enfermos, embarazadas y ancianos.

Viajar a los campamentos saharauis y conocer como sobreviven, como se relacionan, como sienten, después de tantos años de lucha es una experiencia única de la que trataré en otro momento.