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Un ejercicio…121 palabras.

Uno rapidito, 121 palabras. Gracias FNAC por el reto, esta vez sin 6 euros de premio.

Salgo de trabajar, hoy se cumplen veinte días desde mi última visita al hospital. El diagnóstico fue inequívoco, antes de tres semanas mi cuerpo diría basta.

En rededor mío el incansable fluir de viandantes y vehículos parece aún más acelerado. La imagen de colmena bombardea mi mente, dejando un zumbido abejuno que colapsa mis sentidos. El murmullo me impide oír los cada vez más arrítmicos latidos de mi corazón.

Es evidente que se ha iniciado el principio de mi ocaso. Nadie más que yo es consciente de que no habrá mañana, que  es mi último día.  Hoy tenía una cita, había quedado con la parca y, fiel a su promesa no deseada, ya me susurra al oído palabras de eterno amor.

Psique y Cupido

Hoy toca un cuento mitológico, la historia de Psique y Cupido.

En tiempos de dioses, del Olympo, vivía una princesa llamada Psique (Alma) en la Tierra de los mortales, que a pesar de ser extremadamente  bella no lograba encontrar marido, pues los hombres que la idolatraban no se sentían dignos de ella. Su padre intentó hallar, a través del oráculo de Delfos, un buen marido para Psique, pero éste predijo que ella encontraría el amor en un precipicio. El marido que le sería destinado, una serpiente alada, terrible y poderosa, llegaría hasta ella y la haría su esposa. Venus celosa por la gran belleza de Psique le pidió a Cupido que la hiciera enamorarse locamente del hombre más feo, vil y despreciable del mundo. Enterada de que se encontraba en el borde del abismo, envió a su hijo a dispararle sus flechas pero éste al verla, se enamoró profundamente de ella y creció hasta convertirse en un apuesto joven. Contra los deseos de Venus, Cupido llevó a Psique por arte de magia a un castillo aislado y se casó con ella, teniendo la condición de que como simple mortal, tenía prohibido mirarlo.

Fueron muy felices hasta que, convencida por sus envidiosas hermanas, Psique rompió la prohibición impuesta por los dioses y miró a su marido. Eso le valió el castigo de ser abandonada por Cupido, quien con tristeza se despidió diciéndole: “El Amor no puede vivir sin confianza”. Expulsada del castillo, la arrepentida princesa recorrió el mundo en busca de su amado, superando una serie de desafíos cada vez más difíciles y peligrosos impuestos por Venus. Como última instrucción le dio una pequeña caja indicándole que la llevara al inframundo. Tenía que llevar un poco de belleza a Proserpina la esposa de Plutón. Se le advirtió también que por ningún motivo debía abrir la caja. Psique  se enfrentó a varios peligros que fueron superados gracias a los consejos Dados, sin embargo la curiosidad por abrir la caja la venció así que lo hizo y al momento cayó en un profundo sueño que parecía la muerte. Cupido al encontrarla, le retiró el sueño mortal de su cuerpo y lo puso de nuevo en la caja. Finalmente la perdonó al igual que Venus.

Fue tanto lo que ella luchó que finalmente los dioses conmovidos por el amor de Psique hacia Cupido, la convirtieron en una diosa para que pudiera reunirse con su amado. Felizmente Cupido y Psique: El Amor y el Alma, se unieron tras un intenso camino de desencuentros y pruebas cada vez más duras.

Mucho se habla de la existencia o no del alma, de su relación con el amor. Filosóficamente el término alma tiene muchas acepciones, a mi me gusta la que dice que es “La naturaleza espiritual de los seres humanos, se le cree como inmortal, que se separa del cuerpo en la muerte, y susceptible a la felicidad o miseria en un estado futuro.” Pero realmente tenemos alma o sólo unas conexiones electroquímicas en el cerebro.  Bueno cualquier otro día me decantaría por eso último pero hoy tengo una teoría: Existe el alma porque algo que puede doler tanto no puede ser inventado, es más, cuando duele de veras estoy convencido que hasta la muerte se vuelve menos cruel.

Y tocando el tema de amores y muerte voy a colgar el corto que gano en 2010 el premio Goya a mejor corto de animación. “La dama y la muerte”, vale la pena verlo.