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2016 vs 2015S

Estaba muy relajado y de repente me han entrado un montón de dudas. Acaba el año en una semana y se me ha pasado por la cabeza lo siguiente:

¿Y si el año próximo en vez de ser 2016 es un 2015S o 2015s plus? Nos están acostumbrando determinadas marcas de móviles a que cuando pensamos que va a aparecer un nuevo terminal, deslumbrante, espectacular, un avance tecnológico digno de los mejores guionistas de ciencia ficción  nos defraudan sacando al mercado una versión renovada de su dispositivo anterior para el que han mejorado alguna cosa y le han bautizado añadiendo una S o un Plus (en la mayoría de los casos simplemente han corregido fallos del original).

¿Es eso una moda?¿Querrá nuestro hacedor sumarse a esa moda y corregir algunos bugs de este año y hacer que el próximo sea casi como éste añadiendo una S o un Plus?

El año próximo, ¿se repetirán elecciones en Cataluña con mejor resultado para los que no lo han tenido éste?. ¿Repetiremos Elecciones Generales para ver si algún partido consigue una mayoría suficiente para gobernar sin pactos anti natura?¿Permitirá la industria armamentística que finalicen los conflictos bélicos?¿Se evitarán las muertes por alcanzar un mundo mejor? ¿Dejarán de aparecer en nuestros televisores imágenes que nos avergüenzan como seres humanos, y no hablo de censura?¿Alguien dará un paso al frente y dimitirá por dignidad?¿Unos pocos dejarán de lucrarse a costa de la mayoría?¿No tendremos que preguntarnos quién nos está estafando esta vez?¿Volveré a correr sin lesiones que me amarguen el año y tendré la misma forma que a finales de 2014?¿Repetiremos errores o encadenaremos aciertos? ¿Repetir es mejorar inexorablemente? Para repetir año mejorado, ¿me quedo en la cama los 366 días si no quiero reválida?. ¿Es posible tener un 2015S con un día más por ser bisiesto, será esa la mejora?

¿Es posible tomarse el vermut y luego sentarse a escribir delante del ordenador una entrada del Blog?

Sea lo que sea y por adelantado, feliz 2016 o si no queda otra 2015S…. por cierto en el calendario de mi reloj  ya aparece la siguiente imagen

2016_loading

Elecciones 20N-2011

España ha votado, España ha decidido, VIVA ESPAÑA

Me queda el recurso de la pataleta y lo voy a emplear:

20 N Rajoy manostijeras

Aunque sigo de pataleta voy a intentar hacer algo más serio.

Que no nos engañen los medios de comunicación y los analistas, la realidad de lo que ha pasado esta noche, la realidad de las elecciones en éstas y en anteriores es distinta a lo que nos dicen. Estos son los resultados de 2008 y 2011.

En el 2008 hubo los siguientes resultados:

En el 2011 con el 100% escrutado:

Primero me voy a ceñir a hacer un análisis muy breve, creo que bastante claro de lo que ha pasado y que no van a contar. Es mi análisis, por tanto me voy a fijar en los datos que me interesan resaltar. Como digo es breve y además hecho con cierta premura, los datos acaban de salir y tampoco he podido hacer un examen exhaustivo. Pero sí he podido ver lo siguiente:

1.    Me alegra que al menos el PP no haya conseguido muchos más votantes, la famosa ley D´Hont hace ver visiones, sí que por esa ley obtiene mayoría absoluta y el resultado más aplastante de la democracia, pero realmente los votos obtenidos no han aumentado tan espectacularmente con respecto al 2008 son algunos más pero ni siquiera llegan a los del PSOE de ese año. En ese sentido me alegra pensar que no tienen mucho más apoyo. Que el resultado lo obtienen por la caída del PSOE y  no porque haya habido una desbandada masiva hacia esas siglas como si fueran los salvadores de la patria.

2.    IU consigue aumentar el número de votos al igual que UPyD, al margen de mis simpatías por uno (IU) y antipatía por otro, entiendo que parte de esos votos son de los desencantados del PSOE. El problema es que con la ley electoral se van los votos pero no los escaños. Así que aún teniendo IU por ejemplo un 7% de los votos totales obtiene aproximadamente el 3% de los escaños.

3.    Ha habido muchos desencantados que no han votado, ese porcentaje lo que ha conseguido es que por la maravillosa ley de D´Hont se puedan repartir más escaños entre los partidos mayoritarios y tal como se ven en los resultados parece que sobre todo los desencantados deben ser ex votantes del PSOE, así ese partido se ve doblemente penalizado, por los que no le votan y por la ley electoral  al tener más porcentaje el PP les hace ganar más escaños y no de manera lineal. También ha aumentado el número de votos nulos, aunque no de manera significativa, lo encuadro en este grupo de desencantados, imagino que con los políticos y con el sistema.

Luego llega mi protesta. Ya sé que son las reglas del juego, reglas que a mi no me han consultado como muchas otras cosas y que me gustaría que cambiase, pero si en vez de utilizar el método de D´Hont para calcular los escaños, además de hacerlo por provincias, se emplease el método más racional de porcentaje de voto puro y duro, pese lo que le pese a los 2 grandes partidos y a los partidos nacionalistas, los resultados hubiesen sido bastante distintos. Evidentemente los grandes partidos se hubieran repartido el pastel del congreso y el senado, pero la influencia de los partidos minoritarios hubiese sido mayor en la legistalura. Más o menos en función de los porcentajes de voto los escaños se repartirían de la siguiente manera:

 Como se ve ya no habría un partido con mayoría absoluta y los partidos minoritarios tendrían más peso, el peso que les otorga la sociedad española con sus votos. Eso implicaría la necesidad de más debate, de más pacto y más democracia.

Dictadura de los mercados y Democracia

No tengo mucho tiempo para escribir pero creo que en unas pocas de líneas y copiando algunas frases de sitios coincidentes con mis ideas puedo resumir algunos pensamientos que se me pasan por la cabeza en estos días tenebrosos de mercados convulsionados, deudas públicas por las nubes, golpes de estado político-económicos más o menos encubiertos a naciones supuestamente independientes, proceso electoral en España en un escenario de cartón piedra en el que quien quiera puede ver los hilos que mueven las marionetas, es más, pueden ver las manos de los que mueven las marionetas, incluso sus rostros, si bien no pueden vislumbrar las brillantes mentes que elaboran los guiones.

Estamos en un momento de cambio político y social, de involución, volvemos a la época de los señores feudales que manejaban sus territorios con mano dura, sin piedad, con absoluto despotismo. Atrás parece que quedaron las luchas por la igualdad, por la libertad de elección, por los derechos sociales. Somos demócratas, vivimos en democracias, podemos decir lo que pensamos, lo que creemos, somos afortunados y por ello no nos cortarán la cabeza o nos meterán en prisión. No correrá simplemente porque todo lo que nos rodea es decorado, es irreal, es una falsa ilusión. Por encima están esos poderosos que cambian gobiernos elegidos democráticamente, aunque te gusten más o menos, y por mor de los dictámenes de los mercados. Sus voceros y lacayos nos hacen creer, a base de contar mentiras a diario, que la verdad es su dogma, que los cambios son por nuestro bien, que los ajustes, los recortes de derechos, son de la misma naturaleza que las regañinas y castigos de los padres y madres a sus retoños, para que en el día de mañana sean más felices, mejores y tengan un futuro, ya no dicen ni que sea mejor, sólo que así tendrán futuro.

En estos últimos días, siguiendo con la escalada de violencia contra las clases menos favorecidas, entrando en una vertiginosa bajada de derechos sociales, nos encontramos con las siguientes perlas:

  •  Los llamados mercados, banqueros, usureros y estafadores  a los que los gobiernos con nuestro dinero han salvado de la quiebra se convierten en nuestros verdugos especulando con la deuda soberana y la capacidad de los países de asumir los riesgos contraídos, convirtiendo una situación de crisis financiera creada, en parte, por su afán de enriquecimiento de desmesurada ambición y avaricia en una crisis humana, llevando a  cientos de miles de personas al umbral de la pobreza.
  •  Al albur de los mercados los especuladores manejan las instituciones de tal modo que son capaces de cambiar gobiernos bajo amenazas, haciéndonos dudar acerca de qué vale votar en unas elecciones si en un momento dado la presión de esos especuladores pueden hacer cambiar lo que democráticamente el pueblo ha elegido. Incluso nos podría hacer plantear para qué alzar nuestras voces y protestar si ellos quitan y ponen rey.

El próximo domingo 20 de Noviembre hay elecciones generales en España. Después de ver como está ocurriendo todo, como manejan nuestra vida, como juegan con nuestro futuro desde no se sabe bien dónde, te hace dudar de si vale la pena depositar un voto en una urna, si vale la pena dar tu opinión. Al final parece que irremisiblemente lo que salga de estas elecciones se doblegará ante sus mentores, sus jefes, sus amos. Podríamos pensar que lo mejor es no votar, no ser partícipes de ese juego. Yo creo que es todo lo contrario, debemos clamar por lo que es nuestro, expresar lo que pensamos en voz alta, más alta si cabe, desgañitarnos denunciando lo que consideramos injusto, peleando por lo que creemos. Eso hay que hacerlo a diario, en nuestro entorno, en nuestro círculo de influencia, así como ponerlo en común con otros, asociarnos, unirnos; pero también creo que hay que participar activamente en el proceso electoral, dejar nuestro voto y que no sean otros los que decidan por nosotros. Soy de la opinión de que si no participas activamente luego tienes menos derecho a protestar, a reclamarles, a exigirles. Para que haya alternativas de gobierno hay que crearlas y se crean participando, haciendo más fuertes a los que pensamos que pueden representarnos a nosotros, no a los que representan a los mercados y son sus mercenarios. Si no votas su interpretación es que no te interesa la política, que vives muy bien y te has ido de copas, que eres un vago.. todo menos asumir que no crees en ellos. Por eso creo que, además de manifestar nuestras ideas a diario, hay que ir ese día a votar, si todos los que están desencantados con el sistema, con esta forma de hacer ( o no hacer) política votasen quizá habría alternativas, quizá tuviesen más problemas para plegarse a lo que les manden los mercados porque verían en peligro sus poltronas.

Finalmente me he liado y no he copiado lo que pensaba poner, quería hacer un par de cosas:

  • Recomendar la lectura de un libro que no se ha publicado. Se trata de “Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar en España”.” escrito por Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón. Difícilmente se podrá leer si no se ha publicado y parece que alguna mano oscura ha tratado de que eso ocurriese. Resumiendo, una editorial, dependiente del grupo PRISA, se interesó por su publicación, el hecho iba a producirse a mediados de Octubre. Antes de que esto ocurriera y sin razón aparente decidieron posponer su publicación a que pasase el periodo electoral. Imaginando manos negras, algo que no parece descabellado, los autores decidieron facilitar su lectura, primero permitiendo su descarga gratuita desde Internet y después, con el soporte de ATTAC, publicando algunos ejemplares que se pueden adquirir bajo pedido a un precio de 10 euros. También recomiendan que las personas que se lo han bajado y lo han impreso lo consideran oportuno lo cedan a otros para que se conozca su contenido. Se puede descargar desde el siguiente enlace:

Más información en las páginas de ATTAC y de los autores.

  • Segundo, a pocos días de las elecciones querría animar a quien lea esto a que ejerza su derecho a voto. En este momento de crisis ya no sólo se ha consumado la idea del bipartidismo, ahora con la inestimable ayuda de los medios de comunicación se fomenta el hastío, la desidia. Creo que no nos debemos conformar, que primero hay que votar para buscar el cambio, para luchar en todos los campos de batalla por un mundo más justo, más social, más humano. Una vez decido que hay que votar, erradicar la idea de que sólo se puede elegir entre PSOE y PP. Dejar de lado a los dos partidos que quieren jugar con ventaja y de los dos candidatos que no quieren democracia directa, una persona un voto y proporcionalidad. Lo único tolerable como bipartidismo es el que sea cosa de dos, los elegibles y los electores. Con nuestro voto, si todos los desencantados dan un paso al frente, podemos tener la oportunidad de decir basta ya a esta democracia falseada, maquillada y a la postre precaria. Ahora es el momento de, con nuestro voto, cambiar la tendencia que nos vienen intentando imponer y decidir qué políticas queremos que se realicen en los próximos años, abandonar la resignación y la queja estéril sustituyéndola por una acción política positiva que nos permita contar con una alternativa, no sólo a los dos partidos mayoritarios, si no también y con mayor interés a los mercados que representan.

Algunas reflexiones ante el 22M

Desde Madrid me enfrento a las elecciones dell 22 de Mayo en plena efervescencia de un movimiento social que tiene a miles de personas en la calle INDIGNADAS, miles de personas cansadas de ser sólo una cantidad potencial de votos. Me atrae todo este movimiento social, deseo que sea canalizado y que la presión en la calle tenga consecuencias en el futuro más inmediato.

Todo ello no quita el hecho de que ese día tenemos una nueva oportunidad de ejercer nuestro derecho elegir a las personas que nos representarán en los ayuntamientos de la región y en la comunidad autónoma. Estas elecciones municipales y autonómicas se realizarán en un escenario marcado por la crisis económica que no quiere abandonarnos, manchada por flagrantes casos de corrupción, animada no por discusiones de proyectos y alternativas si no por el discurso de la bronca constante, caracterizada por proyectos políticos y sociales de los que actualmente  gobiernan, llámese PP, basados en las doctrinas neoliberales más conservadoras y con una alternativa de poco peso, PSOE, que en el gobierno central también ha abrazado con un entusiasmo desmesurado dicha línea de actuación. La insatisfacción, la falta de ilusiones y la apatía habitan en muchos de los hombres y mujeres de izquierda. La alternativa a lo que tenemos, en un país cuya clase política se ha dotado a si misma de mecanismos de autoprotección y que ha blindado el bipartidismo es poco halagüeña. La distancia entre las políticas económicas del PP y PSOE tiene a cero. Esa misma convergencia en la línea económica hace que las políticas sociales empiecen a confluir perdiendo el horizonte de la protección social a los más desfavorecidos. No son lo mismo, evidentemente, probablemente no lo sean nunca, pero cada vez las diferencias son menos señaladas.

Desde el sentimiento de izquierda que necesito abrazar, como trabajador que sufro como otros en mi entorno la crisis socioeconómica de la manera más cruel, creo que es necesario un cambio en las políticas públicas desarrolladas, un cambio radical en la forma de gestionar la economía, los recursos. Es necesario abordar de forma prioritaria los problemas que afectan a los más vulnerables, a los que estamos pagando día a día las consecuencias de los desmanes económicos, financieros y empresariales,  que nos han llevado hasta un abismo oscuro y del que no vemos una salida clara. Debemos exigir a nuestros gobernantes propuestas que no den la espalda al pueblo, pedir que gobiernen para y por él.

Durante estos años de crisis financiera el desempleo y con él la precarización del mercado laboral, pérdida de derechos y poder adquisitivo, disminución de la renta disponible e incremento de los impuestos directos ha marcado la vida de los madrileños y madrileñas en un índice mayor aún que en el resto del territorio nacional. Paralelamente, con la excusa de que las empresas son las que deben crear empleo, se ha ido reduciendo la fiscalidad a las rentas más altas, beneficiando de manera ignominiosa  a los que directamente son responsables de la crisis que tanto daño nos está haciendo. Ellos provocan el problema,  nosotros y nosotras lo pagamos. No sólo no ha habido cambios en las políticas para corregir el origen del problema, si no que se ha actuado contra los que más la padecen y otorgando favores a los que son responsables.

En este periodo se ha reducido el presupuesto autonómico para mejorar la inversión, tanto en tejido industrial como en políticas de I+D+d. Se ha privatizado servicios públicos, trasferidos recursos al sector privado y se han deteriorado muchos de los que aún persisten. La protección social malvive en unos presupuestos que la ignoran y que debería ser fundamental en épocas de penurias. La educación y la sanidad viven uno de los peores momentos en nuestra comunidad, la ley de dependencia es papel mojado. Cada día los índices de exclusión social aumentan y las personas que se acercan a un índice de pobreza extrema experimentan un incremento exponencial.

El gobierno de la comunidad lleva años alejado de las necesidades reales de los madrileños y madrileñas. El gobierno central, al abrazar las  tesis neoliberales, cada vez se aleja más de lo que debería ser un partido de centro izquierda.

En este contexto podía pasarse por nuestras cabezas castigarles con el voto en blanco o nulo y manifestar nuestra disconformidad con sus actuaciones. Eso sólo supondría dejarles las manos más libres, darles más poder y evitar que exista alguien que les pueda auditar y que tenga la suficiente influencia como para cambiar la tendencia. Eso sólo es posible si todas y todos acudimos a ejercer nuestro derecho al voto, si elegimos personas que nos representen y que velen por nuestros intereses. Creo que sólo desde la izquierda eso es posible. Votar izquierda es votar progreso, justicia social, significa dignificar la política añadiendo un plus de honradez, dar nuestro voto a la izquierda es permitir la participación ciudadana en las instituciones.

Desde la izquierda es la única manera de promover lo público contra lo privado, lo social contra lo especulativo. La justicia fiscal contra las prebendas a los poderosos. Hay recursos para ponerlos al servicio de la creación de empleo y proteger a los más desfavorecidos. La calidad en sanidad y en la educación, además de  la inversión en tejido industrial e I+D+d son pilares sobre los que se debe crear una sociedad más equilibrada. Las palabras COPAGO en sanidad o EDUCACIÓN EXCELENTE como medio de discriminación elitista no pueden formar parte de los discursos políticos en nuestra sociedad. Políticas medioambientales sostenibles son necesarias para evitar el excesivo consumo de recursos. La depredación y falta de educación medioambiental sólo puede llevar a que se esquilmen las fuentes de riqueza y que las ciudades sean cada vez menos habitables. Mejorar la red de movilidad, impulsar el transporte colectivo abaratando las tarifas y promover el uso de medios alternativos como la ampliación de los carriles bici son cada vez más necesarias y claramente defendidas y comprometidas por  la izquierda.

Toda esta reflexión me lleva a pedir a quien lea estas líneas  que nos os quedéis en casa el próximo domingo 22. Me gustaría pensar que lo más adecuado es abandonar la resignación si es que alguno ha caído en ella y dejar de lado la queja estéril que no lleva a ningún lado. Me gustaría animar a votar en conciencia, que reflexionéis acerca de quienes pueden defender vuestros, nuestros, intereses y quienes volverán a medrar con el único objetivo de velar por los suyos. Entiendo que para los hombres y mujeres que convivimos en este país  es imprescindible un cambio de tendencia, es necesario que las políticas de izquierdas tengan peso en las instituciones públicas. Los trabajadores y trabajadoras sólo podemos protegernos ante las agresiones del mercado, del capital y de los intereses de los más poderosos  desde la unión, desde la solidaridad y mediante la lucha por nuestros derechos.  VOTAR A LA IZQUIERDA  es la única vía para caminar hacia un futuro más justo.