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El CERN produce y atrapa átomos de antimateria

El experimento ALPHA del LHC (CERN) parece que empieza a dar los primeros resultados. Según se publica en la revista “Nature”, se ha conseguido retener átomos de antihidrógeno durante unos 170 milisegundos en una trampa magnética, en ese tiempo se ha podido obtener datos suficientes para poder empezar a estudiar las diferencias entre materia y antimateria, y lo que es más interesante, podrá facilitar el progreso en el entendimiento acerca de por qué la materia es lo que prevalece en el Universo en contra de la antimateria. Tener una porción de antimateria el tiempo suficiente para poder estudiarla significa un avance muy importante en el estudio de unos de los asuntos más enigmáticos en la composición del Universo y por ende en el entendimiento de todo lo que nos rodea y, en definitiva, de lo que somos.

Como ya apunté en la entrada acerca de la antimateria :

Si en el Big Bang todo hubiera sido absolutamente simétrico, la energía hubiera generado partículas y antipartículas por igual, que luego se hubieran destruido formando más energía hasta llegar a un cierto equilibrio térmico, en el que nada existiría. Entonces, el hecho que el universo se componga sólo de materia nos dice que en el origen del Universo hubo algún tipo de asimetría entre materia y antimateria. Es decir, las leyes de la naturaleza contienen alguna asimetría que favoreció a la materia frente a la antimateria.

Para descubrir que ocurrió con la antimateria los científicos de todo el mundo están realizando experimentos que den luz a tamaño misterio. Gracias al Tevatrón de Estados Unidos de Norteamérica se han podido tener indicios de por qué ha prevalecido la materia, de hecho, hace unos meses, encontraron un camino a seguir para buscar explicaciones a estos enigmas a través del experimento DZero.

Los científicos de Fermilab que trabajan en el Experimento DZero, en el acelerador de partículas Tevatrón, (EEUU) anunciaron el 14 de Mayo que han encontrado evidencias de violaciones del comportamiento de la simetría materia-antimateria mayores de las predichas por la actual teoría de la física de partículas. Para descubrir qué ocurrió con ella, los científicos emplean una amplia variedad de métodos para investigar cualquier pequeña diferencia en las propiedades de materia y antimateria que pueda aportar alguna explicación.

En el LHC, en el experimento ALPHA se utiliza uno de los sistemas mejor conocidos en la física como es el estudio con átomos de hidrógeno. El átomo de hidrógeno es de los más simples, está formado por un protón y un electrón. En el LHC se ha podido crear antihidrógeno a bajas energías (eso ya se producía en el antiguo acelerador del CERN, en 1995 se produjeron los primeros 5 átomos de antihidrógeno), pero lo realmente interesante ha sido que han podido retener esa antimateria en torno a una décima de segundo, antes de que se contrarreste con el hidrógeno (materia) y desaparezca.  Para ello han usado unos complejos campos electromagnéticos donde han sido retenidos esas cientos de milésimas de segundo antes de que colisionen con la materia. En el experimento ALPHA han conseguido retener unos 38 átomos de antihidrógeno, estables y neutrales,  suficientes partículas durante suficiente tiempo para poder estudiarlos y descubrir su secreto.

Aún queda mucho camino para sacar conclusiones, para descubrir unos de los enigmas más estudiados en los últimos años con el fin de entender el origen del Universo y el comportamiento de todo lo que somos o nos rodea. Parte será transitado por los investigadores que trabajan en el LHC, en el Tevatron del laboratorio Fermilab, e incluso en los experimentos que se realicen con el Detector AMS en el espacio, que será enviado a la Estación Espacial (ISS).

 

 

 

 

Se inicia el programa de investigación del LHC

Hoy  30 de marzo de 2010, a las 13:06, se han producido las primeras colisiones  a 7 TeV en el LHC marcando el inicio del programa de investigación del LHC. Los físicos de partículas de todo el mundo estaban esperando este momento. Con el LHC se inicia una nueva física experimental utilizando una energía tres veces y media mayor de la que se había logrado en un acelerador de partículas anteriormente.

“Es un gran día para ser un físico de partículas”, dijo el Director General de CERN Rolf Heuer. “Un montón de gente ha esperado mucho tiempo este momento, pero su paciencia y dedicación está comenzando a dar dividendos”.

“Con los registros de energía empleados se hacen añicos todo lo que se había realizado hasta ahora, los experimentos del LHC ofrecen una vasta región para explorar, y a partir de ahora comienza la caza de la materia oscura, las nuevas fuerzas, nuevas dimensiones y el Bosón de Higgs“, esas fueron las palabras de la portavoz del experimento ATLAS, Fabiola Gianotti.

Hasta ahora todo funciona según lo previsto, e incluso mejor de lo esperado. Todos los científicos encargados de los diferentes proyectos están encantados como están trabajando los detectores de partículas, ya están analizando datos en los equipos de trabajo a lo largo de todo el mundo. Pronto empezarán a sacar conclusiones acerca de  algunos de los principales enigmas de la física moderna, como el origen de la masa, la gran unificación de las fuerzas y la presencia de abundante materia oscura en el universo.

Los responsables del experimento Alice ya se frotan las manos imaginando lo que ocurrirá a finales de año con las colisiones de iones de plomo, comenzará la carrera para buscar nuevas pistas sobre la naturaleza de la interacción fuerte y la evolución de la materia en el Universo inicial.

El LHC trabajará durante 18-24 meses con el objetivo de ofrecer datos suficientes para que con los experimentos a realizar se produzcan avances significativos en una amplia gama de canales de la física. Tan pronto como se haya “redescubierto” el Modelo Estándar de partículas conocido, tomado como un precursor necesario a la búsqueda de una nueva física, los experimentos del LHC se dirigirán a la búsqueda sistemática del Bosón de Higgs. Con la cantidad de datos esperados, el análisis combinado de ATLAS y CMS se podrá de explorar un amplio rango de masas, e incluso hay una oportunidad de descubrir si el Bosón de Higgs tiene una masa cercana a los 160 GeV.

El LHC tiene una oportunidad real en los próximos dos años del descubrimiento de partículas supersimétricas”, detectando masas del orden de  800 GeV, y capaces de dar ideas sobre la composición de una cuarta parte del Universo.”

Después de este plazo, el LHC se detendrá para hacer un mantenimiento rutinario, y para completar las reparaciones y trabajos de consolidación, después del incidente del 19 de septiembre de 2008, para que el LHC pueda alcanzar la energía de 14 TeV. Tradicionalmente, el CERN ha operado sus aceleradores en  ciclos anuales, funcionando de siete a ocho meses con un período de cuatro a cinco meses de cierre de cada año. Siendo una máquina con elementos criogénicos a una temperatura muy baja, el LHC tiene alrededor de un mes para llegar a la temperatura ambiente y otro mes para enfriarse. A cuatro meses del posible cierre, parar tan pronto no tendría sentido para un ciclo anual, así CERN ha decidido pasar a un ciclo más largo, con períodos más largos de operación acompañado por períodos más largos de cierre cuando sea necesario.

Dos años de funcionamiento continuo será una tarea difícil tanto para los operadores como para los experimentos del LHC, pero valdrá la pena el esfuerzo.

En este enlace tenemos el Webcast del LHC , ahí se puede ver vídeos acerca del acelerador y como han vivido los primeros choques de partículas. El vídeo de abajo representa como están circulado los haces en el acelerador en tiempo real

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El detector AMS

Hace unos días leí la noticia de que el detector AMS (Espectrómetro Magnético Alfa) abandonó la sede del CERN en Ginebra camino de su destino final, la Estación Espacial Internacional (ISS).

Ahora mismo debe estar en el ESTEC, el centro de investigación y tecnología de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Nordwijk, Países Bajos, en donde se estarán haciendo pruebas para comprobar su capacidad para soportar un despegue del transbordador espacial y su funcionamiento en el espacio.

En el ESTEC, el AMS se colocará en la cámara de termo-vacío de la ESA, que simula el vacío espacial, para hacer pruebas sobre la capacidad del detector de intercambiar calor, manteniendo su equilibrio térmico, esencial para el funcionamiento de la electrónica del detector y especialmente de su singular imán superconductor, el primero de su especie que se lanza al espacio.Será la primera vez que se va a probar en vacío. Después del test, puede que el AMS vuelva al CERN para una comprobación final y después saldrá hacia el Centro Espacial Kennedy para su lanzamiento. El despegue a bordo del transbordador espacial Discovery está previsto para julio de 2010.

La pregunta es qué es el AMS y para qué lo van a enviar a la ISS.

El AMS es un detector de rayos cósmicos valorado en más de mil millones de Euros, y será llevado hasta la ISS por el transbordador espacial, su misión será detectar galaxias lejanas formadas completamente por antimateria. El AMS también buscará positrones y electrones en el espacio, como posibles marcadores de materia oscura, poniendo a prueba las teorías más aceptadas sobre dicha materia. Asimismo, buscará strangelets, una forma de materia, aún teórica, que es ultra-masiva porque contiene los famosos quarks extraños. Un mejor entendimiento de los strangelets ayudará a los científicos a estudiar los microquásares y también los diminutos agujeros negros primordiales, a medida que se evaporan, lo que probaría la existencia de estos diminutos agujeros negros.

Todos estos fenómenos exóticos pueden hacerse notar por los rayos cósmicos que emiten  ultra-alta energía, que es el tipo de partículas que constituyen la especialidad del AMS.

El AMS se puede comparar con los aceleradores de partículas de elevada potencia, como el LHC.  Más que detectar rayos cósmicos de alta velocidad que provienen de todas partes de la galaxia, estos aceleradores crean sus propias partículas, usando enormes cantidades de energía. Para estudiar dichas partículas, la CERN y el AMS usan el mismo truco: ambos utilizan poderosos campos magnéticos para desviar las trayectorias de las partículas, y con detectores hechos con placas de silicio y otros sensores colocados en el interior de los detectores, trazan las trayectorias curvas de las partículas.

Los sensores generan muchos terabits de datos y las supercomputadoras se encargarán de reducir todos esos datos para de ellos inferir la masa de cada partícula, su energía y su carga eléctrica. La supercomputadora es, en parte, la razón principal por la cual el AMS debe montarse en la ISS en vez de ser un satélite independiente. El AMS produce datos en cantidades tan grandes que no pueden ser enviados a la Tierra desde el espacio, así que se deberá llevar a bordo una supercomputadora para hacer la reducción de los datos en órbita.

Sin embargo, hay dos diferencias importantes entre el AMS y los aceleradores como el LHC. En primer lugar, el AMS detectará partículas tales como núcleos pesados que poseen muchísima más energía que la que los aceleradores de partículas pueden reunir. Los rayos cósmicos pueden tener energías de 100 millones de TeV o más, contra los cerca de 7 TeV que se pueden obtener en el LHC. La otra diferencia importante es que los aceleradores pueden hacer chocar las partículas unas contra otras para aprender algo sobre las partículas mismas, mientras que el AMS tomará muestras de partículas de alta energía que provienen del espacio profundo con el fin de conocer algo más sobre el cosmos.

Los trabajos en los que se va a utilizar el AMS será, por ejemplo, en resolver uno de los  misterios más intrigantes de la cosmología, como es el caso de la antimateria perdida. Como ya traté en la entrada Quarks, gluones y antimateria existe unas grandes incógnitas acerca del misterio de la antimateria-materia producida después del Big Bang. Puede ser que algunas galaxias lejanas estén hechas enteramente de antimateria en vez de materia. Debido a que la antimateria no es nada diferente de la materia común, los astrónomos no podrían distinguir si una galaxia lejana está hecha de materia o de antimateria sólo observándola. Sin embargo, el AMS hallaría fuertes evidencias de las galaxias de antimateria si detectara tan sólo un núcleo de anti-helio o de algún elemento de antimateria más pesado. El AMS posee alrededor de 200 veces más poder de recolección de partículas que ningún otro detector que se haya enviado antes al espacio. Si el AMS no detecta núcleos de anti-helio, se supone que los científicos sabrán que no hay galaxias de antimateria en aproximadamente la frontera del universo observable.

Se cree que el AMS también ayudará a resolver la naturaleza de la materia oscura. Los científicos saben que la gran mayoría del universo esta compuesta por una materia oscura que aún no ha podido ser vista directamente. No se sabe que es realmente, hay una teoría que dice que está formada por una partícula llamada neutralino. Las colisiones entre éstos deberían de producir una gran cantidad de positrones de alta energía, de modo que el AMS, buscando entre el exceso de esos positrones podría probar que la materia oscura está hecha de ellos.

Estos experimentos son complementarios de los que se realizarán en el LHC y con ellos se pretende tanto entender el origen del universo, como su funcionamiento.

Quarks, Gluones y Antimateria

Hoy toca continuar acercándonos a los distintos experimentos del LHC y a las cuestiones que se pretenden esclarecer mediante distintos experimentos. En concreto voy a tratar de los dos experimentos de los detectores de  tamaño medio ALICE y LHCb ,que se han especializado en el análisis de las colisiones del LHC en relación con fenómenos específicos.

  • El experimento ALICE utilizará las colisiones de iones de plomo para estudiar el plasma de quarks y gluones, la sopa cósmica primordial que se cree que ha existido poco después del Big Bang.
  • El experimento LHCb investigará las pequeñas diferencias entre materia y antimateria con el fin de ayudar a los científicos comprender por qué el universo parece estar compuesto casi en su totalidad de la materia. En los experimentos anteriores ya se ha observado una diferencia de comportamiento muy pequeño, pero lo que se ha visto hasta ahora no es lo suficiente para explicar el aparente desequilibrio materia-antimateria en el Universo. Además, los datos de los cuatro grandes experimentos del LHC serán analizados cuidadosamente para buscar signos de nuevas dimensiones del espacio, ya que estas dimensiones extra pueden ser detectables a muy altas energías.

Para entender que se pretende investigar hay que aportar una serie de datos sobre las cuestiones a estudio.

Plasma de quarks y gluones

La teoría de las interacciones nucleares fuertes o Cromodinámica Cuántica, QCD por sus siglas en inglés, presenta la todavía misteriosa propiedad de confinamiento: las partículas constituyentes de los hadrones (partículas que forman los átomos), denominados quarks y gluones, no aparecen como partículas libres en la naturaleza sino como estados ligados, en bariones y mesones (conjunto de diferentes tipos de hadrones). Cada quark o bien se empareja con un anti-quark para formar un mesón o se une con otros dos quarks para formar un barión (tal como el protón y el neutrón). Sin embargo, existe la posibilidad de que los quarks y gluones entren en una fase de deconfinamiento donde se comporten como partículas libres. Esto ocurre a temperaturas muy altas, alrededor del billón de grados centígrados. Este estado se denomina plasma de quarks y gluones (QGP) y se cree que estuvo presente en los diez primeros microsegundos después del Big Bang.

El QGP puede ser creado calentando la materia hasta una temperatura de 175 MeV, correspondiendo a una densidad de energía de un poco menos de 1 GeV/fm³ (fm = fentometro 1*10-5 m). Para la materia relativista, la presión y la temperatura no son variables independientes, así que la ecuación de estado es una relación entre la densidad de energía y la presión. Esto ha sido encontrado por cómputos de retículos, y comparado con la teoría perturbacional y la teoría de cuerdas.  Esto se puede hacer en el laboratorio haciendo chocar dos núcleos grandes con alta energía. Plomo y oro han sido utilizados para hacer esto en el CERN SPS (Super Proton Synchrotron del CERN) y en el RHIC (Relativistic Heavy Icon Collider del Laboratorio Nacional de Brookhaven, EEUU), respectivamente. Los núcleos son acelerados a velocidades cercanas a la velocidad de la luz y se estrellan uno contra el otro cuando se contraen. En gran parte se atraviesan el uno al otro, pero se crea un volumen caliente después del choque llamado bola de fuego. Una vez creada, esta bola de fuego se ensancha debido a su propia presión, y se enfría al ensancharse. Mediante el estudio de este flujo, los científicos esperan poder probar la teoría.

Los experimentos realizados en el RHIC con colisiones de iones de oro han comprobado que  realmente se ha creado la fase de plasma. Existe ya cierto consenso científico sobre la creación de un nuevo estado de la materia nuclear en estas colisiones de iones de oro que presenta muchas de las propiedades esperadas del plasma de quarks y gluones. Es más, los datos contienen también sorpresas: el plasma no se comporta como un gas (como se esperaba) sino como un líquido, y no uno cualquiera, sino el líquido más perfecto observado en la Naturaleza. La propiedad determinante de un líquido es su viscosidad y el plasma de quarks y gluones supuestamente creado en RHIC es el de viscosidad más baja nunca vista.

Sorprendentemente, esta característica del plasma de quarks y gluones puede modelizarse (realizar modelos teóricos) en teorías avanzadas basadas en la teoría de cuerdas. La llamada correspondencia de Maldacena (científico argentino de la Universidad de Princeton) permite modelizar este estado (plasma) como un agujero negro (gran cantidad de masa en un espacio infinitamente pequeño) en cinco dimensiones en un espacio curvo (anti-deSitter), donde el plasma se encuentra en su frontera. Como si de un holograma se tratase, al igual que la información sobre una imagen tridimensional se puede guardar en sólo dos dimensiones, la teoría de cuerdas en cinco dimensiones contiene la información sobre el plasma en las cuatro dimensiones espacio-temporales. Por tanto el modelo se llama el plasma holográfico.

En este sentido con energías muchísimo más elevadas se harán experimentos en el LHC con el fin de crear situaciones tendentes a emular los instantes inmediatamente posteriores al Big Bang y comprobar si los quarks y gluones se decofinan formando dicho plasma como origen primigenio del universo.

Antimateria

¿Qué es la antimateria? Es la materia hecha de antipartículas, la siguiente cuestión es si hay partículas y antiparticulas, por qué no se anulan y, es más,  en vez de eso tenemos materia y no hay antimateria.

Tal y como lo conocemos ahora, todo empezó en el Big Bang, en una concentración de temperatura y densidad infinita. Al principio todo era energía concentrada en un punto. Luego cuando el Universo empezó a expandirse se fue enfriando, y por E=mc2 cierta energía comenzó a transformarse en materia. Pero en teoría se formaron tanto partículas como antipartículas. Cuando una partícula se encuentra con su antipartícula, ambas se aniquilan y forman energía.

Si en el Big Bang todo hubiera sido absolutamente simétrico, la energía hubiera generado partículas y antipartículas por igual, que luego se hubieran destruido formando más energía hasta llegar a un cierto equilibrio térmico, en el que nada existiría. Entonces, el hecho que el universo se componga sólo de materia nos dice que en el origen del Universo hubo algún tipo de asimetría entre materia y antimateria. Es decir, las leyes de la naturaleza contienen alguna asimetría que favoreció a la materia frente a la antimateria. Lo que sabemos ahora es que por cada mil millones de antipartículas se formaron mil millones más una partículas. Estos miles de millones se aniquilaron entre ellos, y las partículas “sueltas” de materia, las desapareadas, son las que empezaron a formar átomos, galaxias y el mundo tal y como lo conocemos.

Es lo que se hará en el LHC.  Hoy en día, si juntas suficiente energía en un punto puedes crear materia por la E=mc2 y por supuesto antimateria. En cada colisión del LHC se formarán partículas y antipartículas. Las antipartículas se destruyen enseguida cuando chocan con las paredes del detector, pero da tiempo de registrarlas para estudiarlas y eso es lo que sea hará

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Los dos experimentos de los detectores de mediano tamaño ALICE y LHCb se han especializado en el análisis de las colisiones del LHC en relación con fenómenos específicos. El experimento ALICE utilizará las colisiones de iones de plomo para estudiar el plasma de quarks y gluones, la sopa cósmica primordial que se cree que ha existido poco después del Big Bang. El experimento LHCb investigará las pequeñas diferencias entre materia y antimateria con el fin de ayudar a los científicos comprender por qué el universo parece estar compuesto casi en su totalidad de la materia. En los experimentos anteriores ya se ha observado una diferencia de comportamiento muy pequeño, pero lo que se ha visto hasta ahora no es lo suficiente para explicar el aparente desequilibrio materia-antimateria en el Universo. Además, los datos de los cuatro grandes experimentos del LHC serán analizados cuidadosamente para buscar signos de nuevas dimensiones del espacio, ya que estas dimensiones extra pueden ser detectables a muy altas energías.

Plasma de quarks y gluones

La teoría de las interacciones nucleares fuertes o Cromodinámica Cuántica, QCD por sus siglas en inglés, presenta la todavía misteriosa propiedad de confinamiento: las partículas constituyentes de los hadrones (partículas que forman los átomos), denominados quarks y gluones, no aparecen como partículas libres en la naturaleza sino como estados ligados, en bariones y mesones (conjunto de diferentes tipos de hadrones). Cada quark o bien se empareja con un anti-quark para formar un mesón o se une con otros dos quarks para formar un barión (tal como el protón y el neutrón). Sin embargo, existe la posibilidad de que los quarks y gluones entren en una fase de deconfinamiento donde se comporten como partículas libres. Esto ocurre a temperaturas muy altas, alrededor del billón de grados centígrados. Este estado se denomina plasma de quarks y gluones (QGP) y se cree que estuvo presente en los diez primeros microsegundos después del Big Bang.

El QGP puede ser creado calentando la materia hasta una temperatura de 175 MeV, correspondiendo a una densidad de energía de un poco menos de 1 GeV/fm³ (fm = fentometro 1*10-5 m). Para la materia relativista, la presión y la temperatura no son variables independientes, así que la ecuación de estado es una relación entre la densidad de energía y la presión. Esto ha sido encontrado por cómputos de retículos, y comparado con la teoría perturbacional y la teoría de cuerdas Esto se puede hacer en el laboratorio haciendo chocar dos núcleos grandes con alta energía. Plomo y oro han sido utilizados para hacer esto en el CERN SPS (Super Proton Synchrotron del CERN) y en el RHIC (Relativistic Heavy Icon Collider del Laboratorio Nacional de Brookhaven, EEUU), respectivamente. Los núcleos son acelerados a velocidades cercanas a la velocidad de la luz y se estrellan uno contra el otro cuando se contraen. En gran parte se atraviesan el uno al otro, pero se crea un volumen caliente después del choque llamado bola de fuego. Una vez creado, esta bola de fuego se ensancha debido a su propia presión, y se enfría al ensancharse. Mediante el estudio de este flujo, los científicos esperan poder probar la teoría.

Los experimentos realizados en el RHIC con colisiones de iones de oro han comprobado que  realmente se ha creado la fase de plasma. Existe ya cierto consenso científico sobre la creación de un nuevo estado de la materia nuclear en estas colisiones de iones de oro que presenta muchas de las propiedades esperadas del plasma de quarks y gluones. Es más, los datos contienen también sorpresas: el plasma no se comporta como un gas (como se esperaba) sino como un líquido, y no uno cualquiera, sino el líquido más perfecto observado en la Naturaleza. La propiedad determinante de un líquido es su viscosidad y el plasma de quarks y gluones supuestamente creado en RHIC es el de viscosidad más baja nunca vista.

Sorprendentemente, esta característica del plasma de quarks y gluones puede modelizarse (realizar modelos teóricos) en teorías avanzadas basadas en la teoría de cuerdas. La llamada correspondencia de Maldacena (científico argentino de la Universidad de Princeton) permite modelizar este estado (plasma) como un agujero negro (gran cantidad de masa en un espacio infinitamente pequeño) en cinco dimensiones en un espacio curvo (anti-deSitter), donde el plasma se encuentra en su frontera. Como si de un holograma se tratase, al igual que la información sobre una imagen tridimensional se puede guardar en sólo dos dimensiones, la teoría de cuerdas en cinco dimensiones contiene la información sobre el plasma en las cuatro dimensiones espacio-temporales. Por tanto el modelo se llama el plasma holográfico.

En este sentido con energías muchísimo más elevadas se harán experimentos en el LHC con el fin de crear situaciones tendentes a emular los instantes inmediatamente posteriores al Big Bang y comprobar si los quarks y gluones se decofinan formando dicho plasma como origen primigenio del universo.

Antimateria

¿Qué es la antimateria? Es la materia hecha de antipartículas la siguiente cuestión es si hay partículas y antiparticulas, por qué no se anulan y, es más,  en vez de eso tenemos materia y no hay antimateria.

Tal y como lo conocemos ahora, todo empezó en el Big Bang, en una concentración de temperatura y densidad infinita. Al principio todo era energía concentrada en un punto. Luego cuando el Universo empezó a expandirse se fue enfriando, y por E=mc2 cierta energía comenzó a transformarse en materia. Pero en teoría se formaron tanto partículas como antipartículas.Cuando una partícula se encuentra con su antipartícula, ambas se aniquilan y forman energía.

Si en el Big Bang todo hubiera sido absolutamente simétrico, la energía hubiera generado partículas y antipartículas por igual, que luego se hubieran destruido formando más energía hasta llegar a un cierto equilibrio térmico, en el que nada existiría. Entonces, el hecho que el universo se componga sólo de materia nos dice que en el origen del Universo hubo algún tipo de asimetría entre materia y antimateria. Es decir, las leyes de la naturaleza contienen alguna asimetría que favoreció a la materia frente a la antimateria. Lo que sabemos ahora es que por cada mil millones de antipartículas se formaron mil millones más una partículas. Estos miles de millones se aniquilaron entre ellos, y las partículas “sueltas” de materia, las desapareadas, son las que empezaron a formar átomos, galaxias y el mundo tal y como lo conocemos.

Es lo que se hará en el LHC, o en otros laboratorios de partículas. Hoy en día, si juntas suficiente energía en un punto puedes crear materia por la E=mc2 y por supuesto antimateria. En cada colisión del LHC se formarán partículas y antipartículas. Las antipartículas se destruyen enseguida cuando chocan con las paredes del detector, pero da tiempo de registrarlas para estudiarlas y eso es lo que sea hará