Que no nos engañen…siguiendo a Lucia Etxeberría


Hace unos días leí que en un municipio de Cáceres se realizó un referendum para decidir si se dedicaba cierta cantidad de dinero, en torno a 15.000 euros, a festejos taurinos en las fiestas patronales o a políticas de empleo. La consulta, que no era vinculante, dió como resultado que la mayoría de los que participaron preferían que el consistorio emplease esa partida del presupuesto municipal en los toros antes que en empleo.

A pesar de esa noticia, que me gustaría considerar como una anecdota de la españa de pandereta, creo que en general hay una mayoría de la población que está indignada sobre como se están haciendo los recortes y a qué partidas están eliminando y  a que otras partidas están manteniendo las aportaciones. Más bien deberíamos hablar de qué derechos están quitando o qué parte del estado del medioestar están desmantelando.

Hoy voy traer al blog un artículo que escribió Lucía Etxebarría el pasado 10 de Mayo en la Vanguardia. Para mi no tiene desperdicio y aunque haya millones de voces que clamen en el mismo sentido, aunque exprese el sentimiento de muchos, siguen sin hacernos caso. A pesar de eso,  aunque nos ignoren y ninguneen no podemos ni debemos dejar de decirlo allá done podamos. Sabemos que nos están estafando, sabemos que nos están engañando, que nos manipulan y que el camino que están transitando es el equivocado.

Lucia Etxebarria.
Magazine de La vanguardia.

Sábado por la noche. Me pillé la mano con la puerta de la cocina (soy muy propensa a los accidentes domésticos: 

no tengo “conciencia de pericuerpo”). Me presenté sola en el hospital de Sant Pau porque mi compañero se quedaba a cuidar de mi hija. 

 
Me pasaron a la sala de espera. Allí había una niña, venga a llorar.

Le pregunté su edad. Tenía 18 años, estudiaba en Barcelona, tenía una otitis. Llevaba dos horas allí. Su familia estaba en Girona. 
Yo sé que las otitis duelen muchísimo, he pasado alguna. Pero creo que también lloraba porque estaba asustada y sola. 
 
Me presenté ante la enfermera. Le dije que por favor le dieran un calmante a esa chica. 
Me dijo que como enfermera ella no podía administrar nada sin autorización del médico. “¿Y dónde está el médico?”. 
“Ocupado, y aún puede tardar horas”.
Y luego me miró: “Tú eres escritora, ¿no? Escríbelo. Cuenta cómo está la situación”. Y eso he decidido hacer.
Vamos a aclarar las cosas. No están haciendo recortes en sanidad porque la cosa esté así de mal, sino porque la sanidad es un gran negocio y, si se privatiza, al estilo de Estados Unidos, muchos se van a hacer multimillonarios.
Se podría recortar de muchas otras partidas.
Los toros se subvencionan: las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones al año en subvenciones.
Los clubes de futbol también, de forma indirecta. Deben 750 millones a Hacienda y 11 millones ala Seguridad Social. De hecho, la UE ya ha propuesto investigar al fútbol español por presuntas ayudas del Estado.
Se podría eliminar los sueldos y pensiones vitalicias y prohibir por ley que los expresidentes cobren de la empresa privada a la vez que disfrutan de su pensión vitalicia: González y Aznar siguen sin renunciar al sueldo de 80.000 € mientras reciben altas retribuciones de Gas Natural y Endesa, por ejemplo.
Se podría prohibir que un político cobre del Estado y de la empresa privada: Acebes cobra del Congreso y de Iberdrola, por ejemplo.
Se podría recortar sueldos de cargos políticos. Si un ciudadano tiene que cotizar 35 años para percibir una jubilación, no veo por qué los diputados lo hacen a los siete, ni por qué no tributan un tercio de su sueldo del IRPF, como hacemos los demás.
Se podría endurecer las penas contra el fraude fiscal. El 72% de este fraude proviene de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año,y dela banca. Ahorraríamos90.000 millones de euros.
 
Se podría eliminar el concordato con el Vaticano. El ahorro final estaría entre los 6.000 y los 10.000 millones de euros. Jesús predicaba la pobreza, y la Iglesia se debe mantener mediante las aportaciones de los fieles, como ya dijo el propio san Pablo.
Esa niña que lloraba en urgencias podría ser su hija. Peor aún, usted podría padecer leucemia. Y si la padeciera, un seguro privado no le ayudaría, porque los mejores especialistas están en la Seguridad Social. Lo sé porque se trata de una enfermedad que he vivido de cerca.
Usted que me lee: tome conciencia, por favor.
El fútbol es un negocio. Los toros, una tortura. 
Los gastos del Congreso, un lujo innecesario. 
Las pensiones vitalicias, una enorme falta de ética.
La fe es una opción. 
Pero la salud es un derecho.
 
Lucia Etxebarria.

Después de esas verdades y para quitar hierro nos vamos de marchita, que no todo es sufrir, estar de mal humor por la situación a la que nos enfrentamos. También nos merecemos unas sonrisas, si no es imposible levantarse todos los días y continuar……

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Publicado el 5 junio 2012 en Sociedad y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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