REFLEXIONES INICIO DE 2010


2010 inicia como 2009 acabó, pedregoso y árido. La vida a veces es espejo de lo que nos rodea, la crisis, la sensación de que  no hay futuro para unos, aunque veamos a otros muchos navegando placidamente en aguas tranquilas, nos hace preguntarnos porque nuestra brújula nunca marca el norte. Por qué nuestra embarcación siempre se empeña en salir de las aguas placenteras para buscar marejadas o enormes torbellinos que nos producen ansiedades, mareos, si no más allá, el naufragio de la embarcación. Quién nos permitió ser tan malos timoneles, que nunca se sienten cómodos en aguas de remanso. Rehacer la embarcación rota, volver a dar brea para tapar los enormes agujeros que nos dejan los naufragios no nos hace mejores, quizá algo más cautos, pero seguro que menos marineros. Para qué salir del abrigado puerto para surcar nuevos mares si nuestra experiencia siempre es la misma, triste la tripulación y destrozada la nave, volvemos mirando de reojo el lejano horizonte y maldiciendo esa brújula inservible en la que tanto confiábamos. Más allá del puerto siempre nos espera Ítaca, pero cual Ulises nunca la reconocemos y nos perdemos en los mares buscando lo que ya encontramos. Las herramientas cada vez están más ajadas por el uso en las continuas reparaciones, la brea escasea y los materiales son cada vez más pesados de manejar. Las reparaciones, naufragio tras naufragio, son más dificultosas y menos eficaces, así cada vez salimos al mar menos preparados, con menos confianza, hasta que el abrigo del puerto nos parece tan cálido y nos imanta tanto que no vemos lo lúgubre, frío y solitario que es. El miedo a volver a naufragar nos convierte en terrenales, oscuros y, como si nos apareciesen de pronto raíces ancladas a tierra, el temor nos vegetaliza. La mar se aleja de la costa y nosotros ya no podemos cortar las raíces y sólo nos queda esperar. Una espera lenta, con el mar alejándose, con los mares por surcar perdidos, con la única finalidad de secarnos fuera del agua y de la vida.

2010 es un número redondo, en lo circular siempre se unen el inicio y el fin, pero también el fin y el inicio. La vida no acaba hasta que el último hálito  se escurre entre nuestros labios. Mirar atrás y ver que dejamos huella, más o menos marcada, nos hace reafirmarnos en nuestra senda. Pero cuando tu huella marcada no es más que la misma huella que vas a marcar, cuando los círculos son tu camino, cuando no hay senda con un destino final, es eso vida? O simplemente es sobrevivir, mejor dicho vegetar. Rehacer caminos como si no se hubieran hecho antes pero sabiendo que volvemos al inicio, no es caminar, es la más absoluta inmovilidad. Decía el poeta:

Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.

Pero si camino es vida y no hacemos camino, realmente no hacemos vida. Crisis económicas, crisis sociales, crisis de identidad, crisis personales, bienvenido 2010.

Una vez que la amargura y la pena toman el teclado y se deja correr en un torrente de quejas y de llantos la razón vuelve a apuñalar el corazón y recuerda a los que no tuvieron la suerte de tener una crisis económica, crisis social, crisis de identidad o crisis personal, porque su vida es inexistente . Vaya eufemismo escribir vida en referencia a quien la pierden a diario en luchas fratricidas o de poder, en hambrunas, en desastres naturales o provocados..  Quiénes nacen con el contrato de fin de obra, versus vida, firmado y que apenas logran llegar a cobrar un quinquenio si por sobrevivir se cobrase algo. Al fin de cuentas nuestro barco naufraga porque navega, porque somos tan afortunados de tener vida para poder volver a intentarlo y materiales para poder repararlo. Como antes expresé puede que en algún momento nos tiente no volver a navegar pero en cualquier caso nunca nos deberá tentar dejar de vivir. Al menos mientras seamos capaces de ver la realidad del mundo y ser conscientes que sólo los afortunados pueden equivocarse, los desafortunados mueren.

Así pues bienvenida la vida, 2010 o el año que sea, y que nunca nos veamos e situación de que el resto del mundo se mueva por ayudarnos. Siempre será mejor ayudar a que te ayuden porque el que ayuda es que algo tiene. Y el sufrimiento del que tiene nunca es comparable con el que no tiene casi ni vida.

Anuncios

Publicado el 17 enero 2010 en Tonterías. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Creo que no esta tan mal como decias eh,asi que venga esa Shandy no?jajajajajaja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: